martes, 29 de septiembre de 2015

Entorno de Word y sus barras de herramientas.

Entorno de trabajo de Microsoft Word 2010 cintas de herramientas, área de trabajo, barras Al arrancar Word aparece una pantalla muy similar a la siguiente:


La ventana de Word se puede personalizar (lo veremos más adelante), para cambiar las herramientas y botones que hay disponibles, de modo que debes tomar las imágenes del curso como un recurso orientativo, que puede no ser idéntico a lo que veas en tu pantalla.
Hemos incluido notas descriptivas de cada elemento. Es importante que te vayas familiarizando con los nombres de cada uno, para que sigas fácilmente las explicaciones, ya que se suelen utilizar estos términos.
Comentemos, a grandes rasgos, las características de cada elemento.
1. La barra de herramientas de acceso rápido  contiene, normalmente, las opciones que más frecuentemente se utilizan. Éstas son Guardar, Deshacer (para deshacer la última acción realizada) y Rehacer (para recuperar la acción que hemos deshecho). Es importante que utilices con soltura estas herramientas, ya que lo más frecuentente cuando trabajamos, pese a todo, es equivocarnos y salvaguardar nuestro trabajo.
Si quieres personalizar los botones que aparecen en la barra de acceso rápido, visita el siguiente avanzado donde se explica cómo hacerlo 
2. La barra de título, como ya hemos comentado, suele contener el nombre del documento abierto que se está visualizando, además del nombre del programa. La acompañan en la zona derecha los botones minimizar, maximizar/restaurar y cerrar, comunes en casi todas las ventanas del entorno Windows.
3. La cinta de opciones es el elemento más importante de todos, ya que se trata de una franja que contiene las herramientas y utilidades necesarias para realizar acciones en Word. Se organiza en pestañas que engloban categorías lógicas. La veremos en detalle más adelante.
4. Las barras de desplazamiento permiten la visualización del contenido que no cabe en la ventana. Aunque en la imagen veamos únicamente la vertical, si la hoja fuese más ancha que la ventana, también veríamos una barra de desplazamiento horizontal en la zona inferior.
5. Al modificar el zoom, podremos alejar o acercar el punto de vista, para apreciar en mayor detalle o ver una vista general del resultado.
- Puedes pulsar directamente el valor porcentual (que normalmente de entrada será el tamaño real, 100%). Se abrirá una ventana donde ajustar el zoom deseado.
- O bien puedes deslizar el marcador hacia los botones - o + que hay justo al lado, arrastrándolo.
6. Las vistas del documento definen la forma en que se visualizará la hoja del documento. Por defecto se suele mostrar en Vista de impresión. Esto significa que veremos el formato de la hoja tal cual se imprimirá.
7. La barra de estado muestra información del estado del documento, como el número de páginas y palabras, o el idioma en que se está redactando. Podremos modificar esta información si hacemos clic sobre ella, ya que normalmente se trata de botones realmente.


domingo, 27 de septiembre de 2015

Sistemas de numeración no posicionales.

Son aquellos en los cuales los símbolos nunca cambian su valor independientemente de su posición, los primeros sistemas de escritura de números fueron sistemas no posicionales, cada símbolo en la escritura tenía su valor propio pero en realidad no tenía importancia la posición relativa que ocupaba en la escritura. En los sistemas no posicionales los dígitos tienen el valor del símbolo utilizado, que no depende de la posición que ocupan en el número. Este sistema emplea algunas letras mayúsculas como símbolos para representar ciertos números, la mayor parte de números se escriben como combinaciones de letras. Estos son los más antiguos, se usaban por ejemplo los dedos de la mano para representar la cantidad cinco y después se hablaba de cuántas manos se tenía. También se sabe que se usaba cuerdas con nudos para representar cantidad. Tiene mucho que ver con la cordinabilidad entre conjuntos. En los sistemas no posicionales, los dígitos tienen el valor del símbolo utilizado, que no depende de la posición que ocupan en el número. En estos sistemas, aunque se prefería un orden de representación, los dígitos podían aparecer en cualquier posición. Entre los sistemas de numeración no posicional se encuentra el egipcio. Entre ellos están los sistemas del antiguo Egipto, el sistema de numeración romana, y los usados en Mesoamérica por mayas, aztecas y otros pueblos. Al igual que otras civilizaciones mesoamericanas, los mayas utilizaban un sistema de numeración de raíz mixta de base 20. También los mayas preclásicos desarrollaron independientemente el concepto de cero, existen inscripciones datadas hacia el año 36 a. C. que así lo atestiguan. A lo largo de la historia, el ser humano ha empleado diversos métodos o      sistemas para representar los números y satisfacer sus necesidades de cálculo.
 Unos de los sistemas numéricos más antiguos son:
Egipcio: Sistema de numeración egipcio permitía representar números, desde el uno hasta millones.
Griego: Sistema de base decimal que usaba los símbolos.

Azteca: Sistema de numeración partitivo.
Romano: Sistema de numeración no posicional, en el que se usan algunas letras mayúsculas como símbolos para representar los números.


Los sistemas no posicionales consisten en que el valor de cada cifra no depende del lugar que ocupa. Un ejemplo de este sistema serian los números romanos, el babilónicos o sexagesimal. Actualmente, los dos sistemas más utilizados son el romano y el sexagesimal. El inconveniente que tiene estos sistemas es que para escribir valores numéricos grandes son necesarios muchos símbolos, además resulta difícil efectuar operaciones aritméticos con ellos, cosa que no sucede con los posicionales.






Propiedades de los números naturales.

Los números naturales están contenidos en un conjunto de forma ordenada, con lo cual, estos números tienen una relación en cuanto al valor de cada cifra se refiere.. El conjunto de los números naturales tiene un elemento mínimo, de lo cual se deduce que no es un conjunto vacío, y por tanto, está totalmente ordenado, puesto que siempre existe un número natural que cumple la relación.

La adición de números naturales cumple las propiedades asociativa, conmutativa y elemento neutro. Gracias a las propiedades asociativa y conmutativa de la adición se pueden efectuar largas sumas de números naturales sin utilizar paréntesis y sin tener en cuenta el orden.

Propiedad conmutativa: Juguemos a detectives e investiguemos los sumandos. Al igual que en la adición, en la multiplicación, si cambiamos el orden de los factores, no cambiará el producto.

Propiedad asociativa: Trata de sumar de una sola vez estos numerales. Si multiplicamos 3 factores, juntamos de a 2 sin importar el orden y el producto será el mismo.



Diferencia entre las propiedades de los números enteros y los naturales.


Los conjuntos de los números naturales y enteros son los que se usan en las operaciones sencillas de suma, resta y multiplicación. En esencia, los números naturales se emplean para contar los objetos de un conjunto, mientras que los enteros (que son los naturales más el cero y los números negativos) resultan intuitivamente de las operaciones de sustracción realizadas con los naturales.

El conjunto de los números naturales contiene clases simbolizadas por cifras que expresan el número de elementos que contiene un conjunto dado. Por ejemplo, el número natural 4 representa a un conjunto formado por cuatro elementos. Entre los números naturales no se contemplan los valores negativos. Por tanto, este conjunto puede interpretarse intuitivamente como aquel que sirve para contar. En él pueden definirse operaciones de suma, resta, multiplicación y división, así como relaciones de orden (mayor que, menor que).


De forma intuitiva, puede decirse que el conjunto de los números enteros es el formado por los elementos siguientes: {..., -3, -2, -1, 0, +1, +2, +3 ,...}. Este conjunto se denota por Z, e incluye como subconjunto al de los números naturales; es decir: N Ì Z. El conjunto Z de los números enteros se representa comúnmente como una serie de valores discretos marcados sobre una recta. Así, los números enteros no llenan la recta, sino que entre ellos existen infinitos puntos que no pertenecen al conjunto Z. En esta distribución, se dice que, dados dos números enteros n y m, n es mayor o igual que m (n ³ m) si n - m es un número entero positivo o cero. En virtud de ello, el de los números enteros es un conjunto ordenado.

Origen de los números.

Se dice que existían varias explicaciones y teorías sobre el origen del sistema de numeración que utilizamos ahora en estos tiempos. Generalmente se acepta que la numeración indo-arábiga se desarrollo en India y se difundió por árabes en occidentes. También se dice que otras culturas elaboraron  crearon su propio sistema sistemas de numeración y lo utilizaron por mucho tiempo, se podría decir durante siglos, no había dudas de las ventajas del sistema de numeración posicional base 10, poco a poco hicieron que se convirtiera en el único sistema de numeración utilizado por humanos.
La historia de los números como tal es desde 400.000 mil años, solo con los usos de los dedos y las manos en los primeros pueblos primitivos. También empezó un sistema de conteo de los números con los negocios de animales y el cultivo de tierras. Se hacían con marcas, nudos, piedras entre otras cosas.
Conforme paso el tiempo tuvieron que representar números cada vez mayores y inventaron símbolos adecuados. Los primeros sistemas de numeración fueron basados en la yuxtaposición, ósea que  iban colocando los números uno a continuación del otro, los Romanos por ejemplo, usaban un conjunto de siete símbolos.
Sigue siendo utilizado el sistema romano, claro en las fechas de monumentos, o para escribir en algunos textos los siglos, etc.
El sistema de numeración actual fue inventado por los Hindúes en el siglo II. Así los árabes los produjeron en Europa a través de España y desde ese momento se extendió por todo el mundo.
Los números son ideas de cantidad que se encuentran en nuestra mente es la forma como representamos o escribimos  un idea de cantidad.
Así como nuestro sistema de numeración se llama decimal ya que es representado por diez símbolos.
Antes de existir el lenguaje escrito, el hombre primitivo se comunicaba con sus semejantes gesticulando palabras o sonidos, este medio de lenguaje audible se fue perfeccionando al cabo de miles de años de su continuo uso, hasta llegar a la palabra hablada. Cuando éste deseaba recordar un hecho o transmitir un acontecimiento a sus congéneres, les comunicaba sus ideas por medio de la pictografía. Esta consistía en representar por medio de objetos lo que se deseaba expresar ayudado del dibujo o la pintura, de esta manera el hombre inventó su primera forma de comunicación no hablada, la escritura pictográfica. 
La historia de nuestros números es una historia muy antigua. No se sabe con certeza cuánto tiempo hace que los humanos comenzaron a usarlos pero lo que sí podemos asegurar es que desde el principio el hombre necesitó palabras para expresar cantidades. Contar cuántas personas había en una cueva, expresar a qué distancia estaba el río o tomar alguna medida… había la misma necesidad de comunicarse usando números que hay hoy en día.
Como no hay registros escritos de cuando el lenguaje se desarrolló, es imposible saber cuándo comenzó el uso de los números. Sólo sabemos que desde muy temprano se necesitaron números para contar. La variedad de cosas usadas para contar es inacabable desde palos, guijarros, conchas, frutos y nudos en una cuerda, hasta el universal sistema de contar con los dedos. Otra tribu, los Malayas, usaban piedras para representar cantidades cuando la cuenta excedía de lo que podía ser expresado con los dedos.


Diferencia de las propiedades de los números enteros y racionales.

Los números racionales, son el conjunto de números fraccionarios y números enteros representados por medio de fracciones. Este conjunto está situado en la recta real numérica pero a diferencia de los números naturales que son consecutivos, por ejemplo a 4 le sigue 5 y a este a su vez le sigue el 6, y los números negativos cuya consecución se da así, a -9 le sigue -8 y a este a su vez le sigue -7; los números racionales no poseen consecución pues entre cada número racional existen infinitos números que solo podrían ser escritos durante toda la eternidad.
Los enteros con la adición y la multiplicación forman una estructura algebraica llamada anillo. Pueden ser considerados una extensión de los números naturales y un subconjunto de los números racionales (fracciones). Los números enteros son subconjunto de los números racionales o fracciones, puesto que cada número entero puede ser considerado como una fracción cuyo denominador es el número uno.
Todos los números fraccionarios son números racionales, y sirven para representar medidas. Pues a veces es más conveniente expresar un número de esta manera que convertirlo a decimal exacto o periódico, debido a la gran cantidad de decimales que se podrían obtener.


Números irracionales.

Los números irracionales tienen como definición que son números que poseen infinitas cifras decimales no periódicas, que por lo tanto no pueden ser expresados como fracciones. Es decir que no eran enteros ni racionales como fracciones. Esta escuela, los llamó en primer lugar números inconmensurables, a su vez posee infinitas cifras decimales que al no poder ser fraccionado, fue llamado irracional, en el sentido de no poder escribirlo como una ración o varias raciones o fracciones. Podrías intentar encontrar la respuesta en una calculadora, y según el número de decimales con la cual la tengas programada, obtendrás algunos resultados: 1.4142135 esta es la respuesta de √2 con siete decimales, pero la cifra se irá alargando pues tiene infinitos decimales. De esta manera podemos definir a los números irracionales como un decimal infinito no periódico, es decir que cualquier representación de un número irracional, solo es una aproximación en números racionales. 
Además de ser un número infinito decimal no periódico, los números irracionales tienen otras propiedades como:
Propiedad conmutativa: en la suma y la multiplicación se cumple la propiedad conmutativa según la cual el orden de los factores no altera el resultado.


Propiedad asociativa: donde la distribución y agrupación de los números da como resultado el mismo número, de manera independiente a su agrupación.